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viernes, 4 de junio de 2010

¡Oh no, te matriculaste en Plutón 101!... ¡Yo ya estoy en PL201, es mucho mejor!






Luke, Yo soy tu padre....

Con esta frase, una de las más famosas de la historia del cine, quiero dar inicio a un pequeño artículo acerca de la naturaleza de Plutón.
Hace unos días atrás cuando Venus se opuso a Plutón, esta lucha me afecto directamente, de una forma muy personal, pues se dio en mi eje ascendente-descendente. Los días siguientes a esa embestida plutoniana, francamente odiaba a Plutón. Hubiera deseado tener el poder suficiente como para enviar un misil desde la tierra hasta él y hacerlo volar en mil pedazos. Creo que nadie tiene la más mínima de idea de cuanto odié al pobre Plutón en esos momentos. Ya han pasado algunos días desde entonces, los efectos de su oposición aún prevalecen en mi vida, y algo me dice que esto no termina aquí, que años después, seguro seguirá su efecto como todo tránsito plutoniano en mi vida, pero, como siempre ha ocurrido, aquí estoy sobreviviendo.
Desaparece Plutón!
Cuando Plutón nos cuadricula nuestras vidas, o se nos opone, sentimos un odio terrible hacia él, ese es una de las cualidades tan poco ortodoxas de la naturaleza de este planetoide (lo siento mucho, Plutoncito, pero astronómicamente eso es lo que eres) el peor error que podemos cometer es caer en su juego. Volvernos vengativos, destructivos y rencorosos, si hacemos esto, estaríamos emulándolo, dejándonos enajenar por completo por la energía plutoniana, la cual por cierto, para muchos es muy oscura. Hasta cierto, punto esto es normal, con cada transito planetario, por ejemplo cuando Venus anda cercana a la cúspide de nuestro ascendente nos comportamos muy venusinos, coqueteamos, gastamos más en vernos bien. Pero, en el caso de Plutón, comportarse como él, es para muchos políticamente incorrecto. “ Demasiado Histrionico” diría más de uno.

Entonces, ¿Cómo actuamos cuando Plutón transita por nuestra vida de forma dramática? Por cierto, ese es su estilo personal.

1. Lo primero, es escucharlo y comprender que luego de pasada su prueba, maduraremos de una forma que antes ni hubiéramos imaginado. La hipocresía no va con este astro. Él no espera ver en nuestro rostro una sonrisa, luego de que nos despiden del trabajo..No. No, él no quiere eso de nosotros, pues Plutón sabe que la sonrisa sería un tanto macabra y retorcida. ¿Recuerdas la última película de los Locos Adams, cuando Pericles y Merlina, son enviados a un campamento de Verano? ¿Recuerdas la sonrisa de Merlina cuando los sacan de la cabaña de castigo, luego de ver un maratón de vídeos de Disney? Pues esa sería la sonrisa que conseguirías si no aprendes a lidiar con Plutón. El dolor, la tristeza, la exploración de tu lado oscuro, es parte del curso impartido por el Profesor P. ¿Quieres una buena calificación? No sonrías, pero tampoco, te hundas en el llanto. Por un lado, es cierto, que Plutón, es el Dios del Inframundo, de lo inanimado, pero aunque tú no lo creas él no te quiere muerto.


  1. No busques aliados: Plutón es muy receloso, aún no lo crees sólo fíjate en algunos de sus hijos favoritos, fíjate en alguna amistad del signo de Escorpio y entenderás. Cuando estamos en su curso, al Profesor P. No le gustaría que fueras a pedirle ayuda a Júpiter o Urano. Los cursos con Plutón, no son colegiados. Además recuerda que Hades (equivalente griego a Plutón) nunca estuvo conforme con su reino: “ El de los Muertos” pues a diferencia de sus hermanos, los humanos no lo veneraban tanto. Imagínate como se ha de sentir si en su primer acercamiento tú sales corriendo a buscar la ayuda de papá Júpiter.
  2. Busca en tu carta astral, como es tu Plutón Natal, si presenta una colección de cuadraturas y oposiciones, o al contrario trígonos, conjuciones o incluso una mezcla de “buenos” y “malos” aspectos. Cuando los aspectos natales de Plutón no son tan favorables, los tránsitos de Plutón no te atrapan por sorpresa, de cierta forma ya lo conoces, vienes astrológicamente preparada para lidiar con él.

  3. Por último, no le tengas miedo, no esperes hasta el último momento, para quitarle la máscara y descubrir quién o que se oculta detrás de su disfraz, No cometas el error de Luke Skywalker Pregúntale, a Plutón. ¿Qué Quieres que yo aprenda de esta lección? ¿Cómo puedo sobrellevar este pesar? Utiliza a Mercurio, el Mensajero de los dioses, para llevar este comunicado. Si aún no entiendes lo que quiero decir, es que uses, el poder de la oración, de la ley de la atracción, algún mantra. Mercurio en astrología, representa el poder de las palabras y el pensamiento. Visualiza una solución y él hará llegar tu mensaje.
    Mr. P. y su extraña pedagogia
Una vez aprobada el curso con el profesor menos popular del “Campus” entenderás por qué Plutón era tan venerado por los Ricos en la Roma Imperial. Plutón, era el dueño del inframundo y todo lo que emana de ahí es parte de su reino, del centro de la tierra además del magma, encontraremos Petroleo, Oro, diamantes y un sin fin de minerales y piedras preciosos. O dicho de otra forma, cuando exploramos dentro de nuestra psique, y abandonamos el mundo luminoso de nuestra “yo público” y nos hundimos en el otro “yo” aquel vedado por nuestros propios prejuicios; muy probablemente, encontraremos una serie de talentos y actitudes inexploradas con un inmenso valor. Será en ese momento cuando el Prof P. Nos dará su calificación final y será la máxima: “El Autoconocimiento”