Google+

jueves, 14 de julio de 2011

¡Basta ya!, ¡No más lágrimas!: Luna llena en Capricornio, 15 de julio 2011




Luego de tres eclipses continuos que han cambiando para muchos de nosotros el rumbo de nuestras vidas, este viernes, por fin nos encontraremos con un “simple” plenilunio.  En esta oportunidad la luna se encontrará en el signo de Capricornio y se opondrá al Sol en Cáncer y es así como una vez más, ¡me encuentro hablando de un par de signos cardinales!.


Las lunas llenas son la culminación el desenlace de lo que aconteció durante la luna nueva anterior, sin embargo, como en este caso se trató de un novilunio en versión turbo (entiéndase eclipse solar) este desenlace posiblemente requiera de varios episodios.  La anterior luna nueva fue el eclipse solar del 1 de julio, que nos activo una Gran Cruz Cósmica Cardinal, la cual por cierto, aún goza de mucha fuerza, gracias a la interacción de Venus en Cáncer e incluso de este plenilunio capricorniano.  En ese momento te mencionaba que la energía femenina se despertaba, te hablé incluso de la Gran Diosa Madre y hoy a vísperas de este plenilunio es hora de que te preguntes: ¿Qué tanto provecho le has sacado a toda esta energía? 


La energía en la que hemos estado inmersos en las últimas semanas, ha venido borrando situaciones, problemas, e incluso personas que ya no tenía cabida en nuestra existencia, no ha sido fácil y es probable que en algún momento nos hubiéramos arrepentido por tomar medidas tan drásticas. Pero, aunque el Sol se encuentre en un signo de tanta sensibilidad como Cáncer, la verdad, que no vale la pena llorar sobre la leche derramada. La vida continua, apaleados, con hematomas, con dolores de cabeza, con noches de insomnio, y quizás con menos dinero en nuestros bolsillos. Así que no queda más que seguir aún cuando lo que queramos es escondernos en una esquina y esperar a volvernos invisibles


El 9 del Ermitaño:




Cuando restringes tus emociones obligas al cangrejo a que se esconda en su casita, hablo, por supuesto de un cangrejo ermitaño. Algo muy parecido al deseo de desaparecer que mencioné anteriormente.   

El signo de cáncer tiene esa faceta también, pero este plenilunio no va con eso, aquí se trata de un equilibrio. Saturno, el regente del signo de Capricornio es restrictivo e incluso avaro, se le relaciona también con otro ermitaño,  el Arcano Mayor del tarot, el conocido “Ermitaño” poseedor  del número 9, un número que relacionamos con los 9 meses de gestación con estar a punto de dar a luz, y lo curioso en el tarot se le da a una carta saturniana, un número canceriano, el 9. 

Es tan evidente su relación con este signo cardinal, si tumbamos un  9 y lo desdoblamos y colocamos su doble encima de él, nos hallaremos en presencia del símbolo de este signo de agua. 


Si tuviera que escoger:


Acabo de hablar del nueve y el embarazo,  lo cual me trajo a la memoria que hace unos meses atrás una amiga que estaba en su último mes de embarazo, me dijo: “Sabes si por alguna razón, el día que tenga que salir corriendo al hospital,  tuviera que parir en el trayecto, esperaría que el taxista, o el paramédico fuese un hombre del signo de capricornio”..¿Por qué dices eso?-pregunté-. .



Porque si alguien me va a decir que tengo que hacer, espero que sea todo un caballero, determinado, y que sepa como guiarme. Mi amiga al fin de cuentas, no tuvo que pasar por esa experiencia, pues por el tamaño de la bebé, se le tuvo que programar una cesárea.


Ese hombre capricornio, caballeroso pero decidido que buscaba mi amiga, como partero. Viene siendo de alguna manera muy parecido a este plenilunio.




La luna llena en Capricornio, ha llegado para guiarnos durante este proceso tan hermoso y creativo, pero a la vez que puede ser tan agotador y doloroso, como un parto. El proceso de restablecer nuestra identidad. 

El plenilunio capricorniano ha llegado para decirte: “ya deja de llorar, que he venido a decirte que es lo que tienes que hacer” Capricornio, es un signo de tierra, pero es el de las tierras más álgidas, las más altas, de ahí que se le catalogue de frío e insensible, pero, en estos momentos de dudas y tribulaciones, lo mejor que podemos es absorber un poco, sino bastante de esa energía. De tanto ir y venir, perdemos la noción de lo que queremos, y parece que no tenemos ya opción de recuperar, el camino, lo único que queremos hacer es recordar y vivir del pasado. Sin embargo, este plenilunio nos mostrará un gran don que poseemos y es el estar conscientes que aún si tenemos una opción, y esa opción es creerla, hacerla nosotros mismos, no esperar que nadie te la dé. 


Pancita llena, corazón contento.


Mientras el Sol en Cáncer se encuentre en oposición con la Luna en Capricornio, dado que este es el eje de la seguridad emocional versus la económica. El del Padre y la Madre. El hogar contra tu trabajo. Nos daremos cuenta que su equilibrio representa ese momento en donde nos damos cuenta que sin nuestros principios morales, sin nuestra educación (Sol en Cáncer)no podemos llegar hasta la tan buscada cima del éxito (Luna en Capricornio) Pero, sin la seguridad material que brinda el trabajo constante de capricornio, no podemos llevar el alimento a casa. 



El materialismo con el que muchos relacionan a Capricornio, no es tan nefasto como se cree, en momentos de crisis, el ser ambicioso, y querer cumplir con nuestros requerimientos primordiales, no es más que el cumplimiento de una necesidad. El elemento tierra representa a un nivel kármico, eso, las necesidades básicas que tenemos que cumplir para luego ir avanzado por los otros elementos. Primero la tierra luego el agua. Por eso si quieres controlas tus emociones, esas que en este momento tienes desbocada, usa la estructura, la rigidez, la formalidad y un poco ese materialismo capricorniano, dedícate a lo tangible, a lo que puedes ver, y tocar. Y luego cuando lo tengas en tu control, muy posiblemente tendrás el control de lo invisible, de lo intangible, el control de tu corazón.