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jueves, 28 de julio de 2011

¡Un poco de mi, mucho de mi, todo de mi!



“Tú debes ser mi Estrella de la Suerte
Porque brillas en mi
En cualquier lugar que estes
Solo pienso en ti y empiezo a resplandecer”
Lucky Star, by Madonna.




Aquellos días en que el sol brillaba desde el signo de Cáncer han quedado atrás, la lección solar en ese entonces fue atesorar los buenos recuerdos, como si de un album familiar se tratase, pues no creo que nadie en su sano juicio, guarde recuerdos dolorosos en un album.  Hoy, ya con el Sol en Leo, la lección es muy diferente, pero necesita tener presente esos recuerdos hermosos, que le dan esa energía para verse victorioso, autonomo y productivo.  La lección de Leo, es la de la autoestima, el Amor propio, es hora de darle a nuestro corazón muchos mimos, porque si no te quieres tú, ¿quién te va a querer, entonces?

El Sol ha llegado al signo de su regencia, a su propio hogar, El Sol es nuestra estrella más cercana, es también el centro de nuestro sistema planetario, de ahí que represente con tanta claridad, nuestros corazones, pero más que nuestros corazones, sus anhelos y sus deseos. El Sol en Leo, es magnánimo, noble y generosos, también es teatral, histrionico y dramático.  El Sol en Leo, es un actor, es un artista, es un poeta, es un músico, es simplemente la Estrella y cuando nos encontramos con su paso por nuestras vidas, esos días son cálidos y maravillosos. La vida de nuevo parece sonreirnos.  El Sol en Leo tiene la capacidad de inyectar vida a cualquier espacio, a cualquier conversación, a cualquier situación.  El Sol nunca escatima, nunca brilla ni da calor a unos cuantos, el Sol es justo, le da vida a todo lo que ilumina y así debemos ser durante este tránsito por Leo. Ser la luz, la inspiración y el apoyo para todas esas personas que necesitan de nuestra luz y de nuestro calor.

Esa famosa luz al final del túnel:



Las últimas semanas han sido muy complicadas para todos, hemos perdido, hemos ganado, pero aún así, la victoria no ha sido tan gloriosa como esperamos, con tanto eclipse, y cruces cardinales, lo único que parece haber quedado son nuestros despojos, los remanentes de lo que fuimos. Para algunos esta situación quizás no fue tan drástica, aunque la verdad, todos tenemos en nuestras cartas natales, a los  signos cardinales, así que estoy seguro, que cuando hablo de crisis de identidad, de cambios inesperados, y de emociones desbordadas, la gran mayoría, me dirán que sí, efectivamente, así fueron estas últimas semanas.

Pero, desde este 22 de julio, llegó a nuestro cielo un gran aliado, El Sol en Leo, quien nos guiará por el camino de la recuperación. El Sol en Leo es pura energía, es vitalidad, y sabe cómo hacer que nos levantemos para seguir andando.  Siempre hay una luz al final del túnel, y es nuestra tarea, seguir buscándola. A diferencia de lo que la mayoría creería el Sol en Leo, no es esa luz, pero es esa energía que nos empuja a seguir, es nuestra voz interior que nos indica que merecemos en nuestra vida sólo lo mejor. Leo es un signo de fuego y como todo signo de este elemento, sabe que es merecedor de grandes triunfos, de grandes recompensas, porque es un ser excepcional e irrepetible, porque es un ser con la capacidad de amar y ser amado, es un ser con vida y que la vida en sí, es el mejor regalo de todos.


La princesa de los larguísimos cabellos:



Amar la vida, es el mensaje de este tránsito solar, pero Amar la vida  no es fácil, porque primero, para amar la Vida, tienes que aprender a apreciar la belleza de tu reloj despertador cada vez que suena recordándote que ya es hora de levantarse, tienes que encontrar la enseñanza, cada vez que el dinero no te alcanza, o te llaman del colegio de tus hijos, recordándote  que ellos precisamente no son los alumnos con mejor comportamiento en la institución. 

Amar la vida, sería sencillo, si te despiertas en un castillo mágico, y los pajarillos revolotean con elegancia a tu alrededor y si aparecierá ante ti, todo lo que deseas. ¡Qué fácil sería! ¿Cierto? Pero, eso, sabemos bien, ya ni siquiera ocurre en las películas de Disney, porque en la última que ví, la Rapunzel, tuvo que luchar en varias ocasiones, y tuvo que encontrar la manera de llegar a una negociación con su supuesto amado.


El sol en Leo, puede ser brillante y dorado, como los propios cabellos de esta princesa encantada, pero si tú no haces nada para que las cosas sucedan, seguirás encerrada en la torre, toda tu vida y nada, absolutamente nada pasará. El Sol en Leo, te muestra tu potencial, te muestra que para amar la vida, tienes que encontrar primero la vida que hay en ti.  Si no recuperas tu amor propio, nunca nada ocurrirá. Si no aprendes a amarte, nadie verá en ti, una persona a quien amar.  Por eso, al final de la historia, la magia de Rapunzel, no se encontraba solamente en sus cabellos, la magia era ella misma.


“Brillar, Brillar, siempre brillar, es la consignia leonina por excelencia” pero, para que puedas brillar con todo tu capacidad, tendrás que vencer el mayor de los obstáculos que este Sol tiene para ti,  y es… Aceptar que todos, somos excepcionales, e inigualables, si dejas que los demás resplandezcan con su propio brillo, tú habrás liberado todo tu potencial  y  tendrás la capacidad de darle al mundo no sólo un poco de ti, ni mucho de ti, sino todo de ti, y al hacerlo te aseguro que encontrarás tu verdadero “Yo” y serás feliz.