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jueves, 13 de octubre de 2011

Poesía desde las entrañas: Mercurio en Escorpio



“Cierro los ojos y  el mundo muere;
Levanto los párpados y nace todo nuevamente.
(Creo que te inventé en mi mente)”
                                               
Mad girl’s love song.
Sylvia Plath (1932-1963)


Mercurio, es sin duda alguna de todos los planetas, el más versátil, su capacidad para acoplarse  a las características del signo por el cual recorre es indiscutible, en los signos de agua, este veloz planeta lidia con las emociones.

Mercurio en Escorpio se encuentra inmerso en la dimensión más profunda y convulsa de nuestra psique, el mundo de lo invisible. Mercurio como sabemos astrológicamente representa la forma en que procesamos la información, la manera en cómo nos expresamos y cómo nos comunicamos, otras funciones derivadas con Mercurio, es el transporte y el Comercio.

¿Ceguera o simplemente  inocencia?

“Debí haber amado al pájaro de trueno, no a ti;
Al menos cuando la primavera llega ruge nuevamente.
Cierro los ojos y el mundo muere.
(Creo que te inventé en mi mente)”


Mercurio, el emisario, como te había mencionado hace un año atrás, era el único dios capaz de entrar  y salir del reino de Hades. Mercurio, Hermes, es también el guía de las almas, acompañaba a las almas de los difuntos hasta la orilla del río Estigia, el límite del inframundo. Mercurio es la mente el intelecto, y el inframundo, es el mundo de nuestras sombras, el espacio en donde todo aquello que no nos gusta de nuestra personalidad se acumula.

El desconocimiento nos  absorbe en tantas áreas de nuestra vida, y a veces no sabemos si somos inocentes o tontos, sin embargo, en la soledad, en la oscuridad de la noche, muchas veces sentimos, o más bien presentimos, que algo no está bien, que no todo puede ser tan perfecto. Mercurio es un planeta de naturaleza intelectual, es un planeta curioso, y siempre encontrará en este cuestionamiento un desafío: ¿Inocencia o ceguera? Con Mercurio en Escorpio lo descubrirás.


Poesía de Luz y de Sombra:


“Las estrellas salen valseando en azul y rojo,
Sin sentir galopa la negrura:
Cierro los ojos y el mundo muere”




Mercurio en este signo de agua, nos invita a adentrarnos en ese mundo que evitamos por temor y desconocimiento y desvelar la verdad. Mercurio en Escorpio puede ser un poco inquisidor, pero lo es, por nuestro bien, la verdad como reza aquel refrán: “No peca, pero incomoda”

Mercurio necesita un medio para expresar, para publicar sus descubrimientos, para narrar lo que ha visto. El mundo claroscuro del agua escorpiónica puede ser inquietante, como inquietante es saber que existe un mundo dentro de nuestro mundo, que existe un yo oculto, dentro de nuestro yo luminoso. Mercurio es el mensajero por excelencia entre estos dos mundos,  y por lo general, su forma de expresión, es sútil y a la vez cruda, es horrosamente bella. La manera con que Mercurio se expresa con mayor facilidad siempre será la escritura, y la forma favorita en que se manifiesta su escritura en cualquier signo de agua, siempre será la poesía y la música.

Arthur Rimbaud (1854-1891), por ejemplo, el joven poeta francés, dejó impregnado todos sus poemas, con ese turbulento sentir de un mundo en decadencia, e incluso uno de sus poemarios más famosos lleva un título muy escorpiónico: “Una temporada en el infierno”. William Blake (1757-1827) el poeta, el artista místico inglés, poseía al igual que Rimbaud, a este Mercurio en Escorpio en su carta astral  y uno de sus obras más conocidos es “El matrimonio del cielo y el infierno”

Canción de Amor de una joven loca:

"Soñé que me hechizabas en la cama
Cantabas el sonido de la luna, me besabas locamente.
(Creo que te inventé en mi mente).”


Sylvia Plath, la poetiza estadounidense, que inicio ese movimiento que algunos llaman poesía confesional (un término muy escorpio, al menos a mi parecer) Sylvia, una mujer  con el Sol y Mercurio en Escorpio. Sylvia delirante, exuberante y tóxica es la creadora de cada uno de estos versos que engalanan esta nota.

Sylvia acabo suicidándose, y su historia es cautivante, como se espera en una mujer de su signo, el mundo inexplorado de su propia psique, siempre le cautivó, quiso ser una con su sombra, quiso ser perfecta, pero como ella misma solía decir: “El no ser perfecta me hiere”. Sin embargo, en sus versos, en su prosa, en la musicalidad de su obra encontró ese control, ese poder que pide siempre el signo de Escorpio.

Escogí a Sylvia Plath y a su “canción de amor de la joven loca” como protagonista de esta nota, no sólo por el cautivante hechizo que ejerce en mi (su  sol a 4°ESC en quincuncio partil con mi Sol) sino porque en sus poemas encontramos la esencia de Mercurio en Escorpio, Escorpio, le da un enfoque extremista y suicida a Mercurio, nos hace ver lo efímero que es la vida y lo perdurable que puede ser una palabra bien dicha, un poema honesto que muestre la Verdad, será un poema que permanecerá en nosotros para siempre.

Con Mercurio en Escorpio, di siempre la verdad,  expresa tus emociones desde lo más profundo de tu ser, desde las entrañas y te aseguro que  todo lo que salga de tu boca, todo lo que escribas y comunicas será eterno. Porque después de todo no era ceguera, era inocencia y aunque la vida se acabe y la muerte llegue, las obras creadas con la pureza de tu corazón siempre vivirán.