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domingo, 19 de febrero de 2012

El fluir de la Consciencia: Neptuno en Piscis, 2012-2026



“Todos los ríos van al mar 
y el mar nunca se llena; 
al mismo lugar donde van los ríos, 
allí vuelven a ir”
Eclesiastés 1:7


Cuando ya nos habíamos hecho la idea de que el paso de Plutón por Capricornio iba a ser eterno (2024) llega Neptuno a Piscis a recordarnos, la importancia de sus tránsitos, y que al igual que Mr. P. puede permanecer en un signo más allá de una década. Sí, hasta el 2026.

Desde hace unas semanas atrás Neptuno transita por el signo de los peces, el signo de su propia regencia. Yo, por mi parte he estado viviendo este tránsito alucinante con mucha interiorización, al punto que de tanto meditar, pensar y repensar había dejado rezagada esta nota. Hoy, gracias al ingreso del Sol en Piscis, he decidido por fin publicarla.

Las Olas:


Neptuno es el mismo mar, impredecible, bello y peligroso.  Cada vez que interactúa con alguno de nuestros planetas natales, sentimos su gran poder oceánico, una ola viene se lo lleva todo, otra ola viene y trae de vuelta un poco de nuestro pasado. Ese contacto oceánico será aún más evidente con Neptuno ya en Piscis, las oportunidades de dejar ir nuestras tribulaciones se presentaran con mucha constancia, las oportunidades para retomar situaciones en el pasado que habían quedado en un punto de impasibilidad  también no las otorgarán Neptuno.

Aunque Neptuno en Piscis nos invita a la introspección, a meditar, a mirar por decirlo de alguna forma  a las olas con su infinito vaivén, en  realidad su verdadero mensaje es sumergirnos en  el mar, ir un paso más allá del simple contacto de nuestros pies (por cierto, regido por Piscis) con la espuma del oleaje. ¡Sumérgete en tu propio mar! Deja que todo fluya,  arriésgate a sentir lo que no quieres sentir, arriésgate a decir todo aquello que no te atreves a exteriorizar.

Recuperar el tiempo perdido:


Ningún reloj volverá sus manecillas atrás, sin embargo, Neptuno es un planeta extravagantemente alucinante, el tiempo con él se funde y todo vuelve a nosotros, no sabemos si fue ayer, si es hoy o será mañana, el mundo de la relatividad es el verdadero mundo de Neptuno en Piscis.  El deseo de ser uno con el todo, el mágico ideal de la fusión perfecta es la esencia de este tránsito. En esa fusión no existe el bien, no existe el mal, el perdón y el propósito de enmienda es lo que debería de guiar cada una de nuestras acciones. El tiempo no volverá, el pasado está ahí, pero su  recuerdo queda con nosotros, el futuro no sabemos a ciencia cierta lo que traerá, es en el presente donde construimos lo que vendrá y para hacerlo, hay que reconocer nuestros errores, es vital mirar atrás y recuperar todo ese tiempo  mal gastado.

De vuelta a Ítaca:


Neptuno es el mar, esa es la primicia que debes tener siempre muy clara. Neptuno en Piscis, es la totalidad de esa masa acuática que cubre este planeta que muy “contradictoriamente” llamamos Tierra.  Al tener esto en cuenta, sabrás entonces que como el mismo mar, Neptuno está lleno de sorpresas, trucos, es temperamental e intempestivo.

Ulises en la Odisea, se enfrentó a la furia de Poseidón y su regreso a casa fue retrasado una y otra vez, el mundo acuático de Neptuno en Piscis, es un mundo cargado de energía Yin, la seducción, las emociones entrelazándose con más fuerza cada vez, el Sexo disfrazado de Amor, el autoengaño, la propia victimización… Los hombres siempre caen, y terminan como los compañeros de Ulises reducidos a lo más bajo, convertidos en cerdos.

¡Ten cuidado, mucho cuidado con Neptuno en Piscis! El mundo es tentador, la carne es débil, el conocimiento que ofrecen las sirenas en su canto místico es tentador, el vino que te ofrece Circe es quizás el más dulce de todos, pero recuerda que en casa siempre hay alguien que teje y desteje por ti, siempre recuerda quien te espera con ansías, no dejes que la neblina neptuniana te haga errar por años como hizo con Ulises.

El monólogo interior:

Virginia Woolf, Marcel Proust y James Joyce, son tres expositores de la literatura universal, expositores los tres de una tendencia a la que luego se le llamo el fluir de la consciencia (stream of consciousness) fundamente en el punto de vista descriptivo y muy interior, del narrador, los patrones psicológicos se vislumbraban sin dificultad, la historia perdía fuerza, mientras que el sentir del narrador gana preponderancia.


VirginiaWoolf Escribió “Las Olas”, Marcel Proust “En busca del tiempo Perdido” y Joyce “Ulises” en estas tres obras me inspiré para narrar lo que trae Neptuno en Piscis  para nosotros, desnudarnos es su propuesta, dejar de temerle a nuestras emociones, fundirnos con el todo, dejar que la consciencia fluya hasta ese punto en donde la inconsciencia toma el control y nuestras vidas empiezan de nuevo a tener sentido. Con Neptuno en Piscis, como siempre lo he dicho, lo único que puedes es desnudarte y lanzarte al Mar, si no sabes nadar, aprende, si ya sabes buceas, y si ya buceas, ve en busca de “tu verdadero yo” ese que se esconde como un tesoro en el fondo del este mar neptuniano.