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sábado, 23 de junio de 2012

Con respecto al verano y la cardinalidad de Cáncer:




Los signos cardinales son aquellos que dan inicio a una estación, Aries: La Primavera, Cáncer: El Verano, Libra: El Otoño y Capricornio: El Invierno. Estos signos son los que marcan el paso de nuestra carta astral, nos guían por nuevos senderos y nos abren puertas. El tránsito planetario por el grado 0 al 1 en estos signos son muy fuertes, son puntos críticos, en donde lo que tiene que ocurrir, ocurrirá, así de simple, Cáncer por supuesto no es la excepción.

Aun así, muchos tienen la idea errónea de considerar a Cáncer un signo “débil” su imagen relacionada con el seno materno con las emociones ha creado este “mito zodiacal” pero en realidad no podríamos decir algo tan absurdo de ninguno de los signos del zodíaco y mucho menos de uno cardinal, muy al contrario el Sol ingresa en este signo acuático en el mismo día que ocurre el Solsticio de Verano.

El solsticio de Verano es momento en que el día posee más horas que la noche, otro indicador de que el Estío ha iniciado, en la cultura Wicca, esta celebración es conocida como Litha, la mitad del verano, pues para ellos el Verano inicia antes, en el Beltane. Litha es una celebración llena de luz, es la época de más fertilidad del año, es la época del año en donde todo se renueva. En la antigüedad se creía que durante esta celebración que las plantas que florecían en este día tan especial poseían mayores facultades mágicas y que la miel era aún más dulce. La Astrología toma de esta celebración el significado para el Solsticio de Verano: El Sol llega al Zenith astrológico, a su madurez. De forma tal que el Solsticio marca su punto máximo.  Por su parte, Solsticio como vocablo deriva del latín y su significado es Sol quieto, o detenido. Esto es muy comprensible si tenemos en cuenta que durante este día tan especial, el Sol pareciera detener su marcha, quedarse estático en el cielo, especialmente a eso de mediodía.

Nuestro equivalente Cristiano a esta celebración es la Noche de San Juan (Casualmente una imagen muy acuática, pues este Santo se dedicaba a realizar los bautizos), en donde se encienden fogatas, para de forma simbólica aumentar el calor del sol, pues luego del Solsticio de Verano, los días se van haciendo más cortos hasta llegar al Solsticio de Invierno. Este hecho, también nos recuerda que de cierta forma el Sol en Cáncer, está dispuesto a ceder parte de su espacio a la noche, el dominio de su hermana gemela: La Luna.