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viernes, 26 de octubre de 2012

Escorpio Nivel 3: “Ese Toque de Midas”




Hay un famoso refrán que reza: “Dios no le da alas a animal ponzoñoso”. Entonces, ¿cómo es que Escorpio, en su último nivel termina convirtiéndose en un águila o incluso en un fénix? Yo, no entraría en muchas complicaciones existenciales y sólo modificaría el refrán a “Dios no le da alas a animal ponzoñoso, hasta que éste demuestre ser merecedor de ellas”.


Encontrarse con una persona Escorpio del tercer nivel, no es tarea fácil, es casi como encontrarse con un águila calva (actualmente especie en vía de extinción). El escorpio-águila es una criatura fascinante, y no es que los dos anteriores no lo sean, pero es que el último nivel de este signo, es en realidad el más fascinante, pero también el más escaso. 


Por experiencia me atrevería a decir que apenas un 20% (e incluso exagero) de los nativos de este signo se encuentran en este nivel. El Escorpio-Águila , es el maestro que siempre encuentra lo mejor de ti, es el médico del que oyes que es capaz de obrar milagros en sus pacientes, es quien te abre los ojos. Este escorpio simplemente es el verdadero transmutador, una especie de rey Midas que todo lo que toca convierte en oro.

Llegar a este nivel no es fácil, se tiene que bajar al inframundo una y otra vez, como el metal debe ser moldeado en fuego, hasta que el resultado sea el deseado. Quizás en su origen, Escorpio sólo buscaba el poder y el control, pero los golpes que reciben en esa búsqueda son tan fuertes que no le queda más que demostrar su verdadera fortaleza.

La mirada que en otros niveles era un arma poderosa para la manipulación, se transforma en este nivel en la vista del águila, que logra alcanzar la profundidad de tu alma y devuelve reflejada en sus ojos, todo tu potencial, cuando estás frente a frente con este ser tan “especial” todas tus defensas caen, y tú eres tu esencia. Es ahí cuando el Agua hirviendo de este signo te puede calcinar, convertirte en cenizas, para que luego renazcas transformado y alces vuelo junto a él.

El vampiro redimido que tan de moda está, no es más que la imagen arquetípica de este escorpio, como todos necesita del Amor, y sabe que para poseerlo tiene que controlar su parte oscura, sabe que el Amor duele, pero está dispuesto a experimentar ese dolor, puede hasta morir por él, porque de todas formas sabe que morir no es el fin sólo el inicio.


La muerte le acecha como siempre lo ha hecho, pero ya no es su enemiga, aunque tampoco su amiga, simplemente es la Muerte, y la acepta y la respeta, porqué sabe que tarde o temprano llegará a su vida. Pero sabe que al igual que sus alas, sólo llegará cuando esté en realidad preparado. Los tiempos en que la vida sólo podía ser definida como una lucha contra la muerte han quedado atrás.

Esta Águila es tan incomprendida como sus antecesores: el alacrán y el dragón. Pero eso le tiene sin importancia y no es que se trata de un ser elitista (¿o tal vez sí?) es que sabe que jamás podrá complacer a todo el mundo, sabe que caer en ese juego, no es más que una trampa, y que para esas nimiedades simplemente no tiene tiempo.
No necesita de mucho, aunque a este nivel nunca le falta nada. Su voluntad, su tenacidad y el poder para atraer todo lo que necesita en su vida está ahí, porque sabe con certeza que es uno con el Universo, y lo que crea en su mente, lo crea en la realidad, porque al conocer el poder de su elemento, sabe que todo lo material es como el agua, es voluble y se puede modificar. Tampoco le teme a perderlo todo porque sabe que todo es agua y se puede escurrir entre los dedos, evaporar, pero en algún momento volverá como lluvia, una lluvia de bendiciones.

Este Escorpio sigue siendo tan solitario como lo fue en los otros dos niveles, pero aquí es conocedor de todo, el Amor, el Odio, la Ira, la Paz, el desosiego, porque como todos sigue siendo humano y tan pecador como cualquier otro, pero acepta sus defectos y los convierte en su fortaleza. Es una persona que prefiera la soledad, pero no se siente sólo, porque sabe que el cielo no es para todos.

Así que si tienes la buena fortuna de conocer un águila agradécele a Dios, a la providencia, a la Vida, porque esto es todo privilegio, es un lujo. Pero, principalmente no te olvide de darle las gracias a esa Escorpio-Águila por estar en tu vida.