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jueves, 25 de octubre de 2012

Escorpio Nivel 2: El Príncipe, la princesa y el Dragón.



 

Siempre hay un momento en nuestras vidas en la que nos encontramos cara a cara con nuestra parte más oscura. Algunos signos tienen una capacidad más alta que otros para convertir esa experiencia, en una fase trascendente de nuestra existencia.

El signo de Escorpio, con su poder transmutador, es uno de esos pocos que logran aprovechar este gran duelo entre la luz y la sombra, esta etapa de la vida de Escorpio por lo general ocurre en su segundo nivel evolutivo: El Dragón.


El simbolismo del dragón igual que la serpiente suele ser muy ambivalente, en la cultura oriental se les respeta mientras que occidente se le teme. Aunque esta criatura forma parte de ese gran imaginario humano. La etimología de la palabra dragón se relaciona con un vocablo griego que significa algo así como Serpiente de gran tamaño.

Temido por muchos, guardián de grandes secretos para otros este animal mitológico le otorga esas cualidades también a su equivalente zodiacal (Escorpio nivel 2) el nativo de Escorpio ingresa en este nivel luego de ese punto de quiebre, en donde el contacto con la muerte o con el amor, le hace cuestionarse todos sus paradigmas. Es un nivel en el que la persona de este signo desea llevar una vida normal, ser parte de la sociedad, y en muchos casos tratar de integrarse en ella como cualquier otro. De una forma u otra me recuerda mucho las leyendas medievales, en las que narran como el dragón llega a un tipo de tregua, si le entrega una doncella y el pueblo no se involucra con él. Él no molestará al pueblo. Así es este Escorpio, vive para su pareja para su familia, pero debes evitar involucrarte demasiado.
El dragón es una fase intermedia entre el alacrán y el águila, así que es una fase en la que tendrán la mayoría el primer atisbo de su yo más evolucionado, pero también se encontrarán tropezando quizás más de una vez con la misma piedra. En este nivel el peligro más grande para este signo no es otro que él mismo. Su lucha interna es muy fuerte, y muchas veces sus seres queridos no pueden sobre llevar ese peso, algunos escorpiones de este nivel, se obsesionan por controlarlo todo, porque sus hijos sean ejemplares, su pareja cause envidia y en su trabajo ser siempre el mejor. La compulsión plutoniana se manifiesta a un nivel más sutil en este nivel, pero aún así puede ser el detonante para un desastre.

Al igual que la princesa del cuento, el dragón no devorará a su pareja o a sus hijos. Sin embargo, este Escorpio-Dragón es posesivo y casi siempre hace sentir a todos sus seres queridos en cautiverio. Es muy difícil para estos nativos superar el temor de perderlo todo, su pasado le hace ser así, la persona de este signo en este nivel ya ha conocido los sinsabores de la vida y sabe que la gente puede ser muy cruel y por eso la protección tan desmedida que ejerce con su familia y amigos. La magia que era oscura en el nivel anterior, inicia una fuerte trasformación, inicia su purificación, no obstante, en algunos momentos puede ser una energía muy fuerte e incontrolable, en especial cuando la injusticia se hace presente en su vida. Debemos recordar que a diferencia de occidente, el dragón en oriente es un protector y no lanzan llamas, se encuentran como criaturas protectoras, del aire, de los ríos e incluso de las montañas, para ellos los dragones son representantes de las fuerzas primitivas de la naturaleza y el universo, por eso se les ha considerado como una criatura benéfica e incluso ha llegado a convertirse en un símbolo de la buena suerte.
Para hacer este giro en este nivel, el Escorpio debe enfrentarse de una vez por todas a su propia sombra, y hacer resurgir como un héroe victorioso, de hecho la imagen del héroe que vence al dragón y se queda con la princesa, no son más que los dos lados de una misma moneda. 


Desde la historia de San Jorge y el dragón, hasta la versión animada de Disney de la bella durmiente, todas estas historias encierran la misma dinámica. La princesa y el dragón es una premisa común a muchas mitos, leyendas e incluso cuentos de hadas, en sí no es un cuento, pero al igual que el príncipe perfecto o encantador, en un cliché recurrente. Al igual que el héroe de la historia, la persona de escorpio-dragón debe arremeter contra la bestia (su parte oscura) transverberarlo y así conseguir el amor absoluto de la princesa, pero no sólo se trata del amor, sino del status y el poder, recordemos que conquistar a la princesa no es más que elevarse a un nivel más alto.

Así que cuando la persona de este signo de agua, se enfrenta consigo mismo, en busca de recuperar el amor de su pareja, el respeto real de sus hijos y porqué no el aprecio verdadero de todos a su alrededor, es cuando evoluciona al siguiente nivel. Cuando Escorpio se someta a sus temores más profundos e ingresa de nuevo al inframundo pero de forma voluntaria para salir victorioso, cuando por fin, logra esa transformación verdadera, ya no pasajera es cuando el cielo se siente más cerca, es cuando ya el fango inicial del que algunas vez surgió ha quedado muy atrás.
Por eso es que el simbolismo del dragón es el de la lucha. La lucha entre el dragón y el héroe posee no obstante, diferentes significados. En estos míticos combates el dragón asume dos papeles, el de devorador y el de guardián que tienen finalmente una sola raíz: el de un ser cósmico en espera, cuya acción implica la muerte y a la vez el nacimiento de un orden universal, el cual en el caso de este signo zodiacal se trata del nacimiento del más puro y sabio de los escorpiones: El águila o Fénix.