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lunes, 28 de septiembre de 2015

Exodus: Saturno en Sagitario

Escultura de Bruno Catalano "Viajero"


“ Todos los caminos de la bondad conducen a la iluminación y al despertar”


Buda Gautama




Sagitario es el último signo del elemento fuego, es la expresión más elevada de este elemento, va en búsqueda de un ideal, de encontrarse así mismo al hacer el bien. En este signo el fuego se manifiesta como una expresión de la llama divina contenida dentro de cada uno de nosotros, pero, también por tratarse del primer signo colectivo, esa llama interna individual también tiene una conexión con la llama interna de toda la humanidad, de ahí de ese deseo de ser parte con el todo, de ese deseo de expandir el fuego interno y unirse en una gran llamarada con el resto, es que Sagitario se convierte,  en su fase más positivo, en un viajero, en un eterno buscador de todas las respuestas a todas sus interrogantes filosóficas. El optimismo le hace moverse, le hace aprender, pero, conforme conoce nuevos puntos de vista también va cambiando (Sagitario es mutable también), evolucionando, compartiendo ese conocimiento, Sagitario terminará siempre en el gran maestro que está destinado a ser.

Saturno precisamente se mueve en este ambiente, se encuentra en Sagitario y estará ahí hasta finales del 2017. Saturno por lo general, no se encuentra a gusto en los signos de Fuego (se encuentra en caída en Aries, en exilio en Leo, y en Sagitario no se siente cómodo con esa energía tan jupiteriana), pues, el fuego es de naturaleza expansiva y poco temerosa. Mientras que la energía de Saturno es restrictiva, limitante e infringe temor.  Al tener en cuenta esto, podríamos pensar que Saturno en Sagitario se topará con ciertos obstáculos para poder surtir el efecto constrictor que solemos esperar de él. Pero, en realidad, Saturno también es la obligación, el tener que hacer algo, porque no se puede evitar, de ahí que se le relacione con el Karma, cuando Saturno llega a nuestras vidas, ya no podemos seguir postergando nuestras responsabilidades, tenemos que afrontar los retos, nos guste o no.


Viajar es el tema favorito de Sagitario, y por eso, hoy quisiera hablarte del viaje que propone Saturno en Sagitario, un viaje que finalizará como se espera en Sagitario, convirtiéndonos en maestros, pero, la actitud con la que realizaremos ese viaje no es precisamente aquella llena de entusiasmo con la que describe en el primer párrafo a Sagitario.

Con Saturno en Sagitario, el viaje será una obligación, se tendrá que hacer porque no hay otra salida, ya no hay sentido en seguir estando donde se estaba. Algunos se irán con dudas, dejando atrás todos sus sueños inconclusos, otros se marcharán porque de no hacerlo sus vidas corren peligro. Saturno en Sagitario, no es el mochilero alegre, que van con su cámara tomando fotos de las maravillas naturales o arquitectónicas, no irá a museos, ni a galerías de arte. Es más bien, el exiliado que tendrá que lidiar, con idiomas y costumbres totalmente diferentes a las propias, tendrá que buscar un trabajo y aceptar lo que se le presente, sin poder, de momento, al menos, exigir demasiado.

Saturno en Sagitario no es el turista que huye del tedio de la oficina, o del frio invierno y se va de crucero por el caribe. Saturno en Sagitario, es el ser humano que huye de una tiranía, de una guerra (que por lo general tiene matices religiosos, típico de Sagitario), no va a en búsqueda de respuestas, sino, más bien en búsqueda de recuperar su  dignidad. Es quien sale de su país en pos de oportunidades que lo hagan conectar con la libertad, es quien se atreve a dejarlo todo para poder brindarle a su familia un nuevo destino.

Por supuesto, esto lo vemos reflejado en nuestro momento actual, vemos como la inmigración siria a Europa y otros países, en estos últimos meses el movimiento de personas en búsqueda de un refugio de un país que les acoja, ha empezado a subir a cifras que pronto superarán las vividas durante la segunda guerra mundial. De hecho ese período tan trágico de la historia moderna, tiene muchos paralelismos astrológicos con el momento presente, una parte de la inmigración durante la segunda guerra mundial, ocurrió con Saturno en Sagitario, Neptuno se encontraba en Virgo (signo opuesto al Neptuno actual), Plutón en Cáncer(signo opuesto al Plutón actual), Urano estaba en Aries y en conjunción con Eris, planeta de la discordia (como lo está ahora) y estos planetas que he mencionada son los que relacionamos siempre con los cambios mundiales. Así que debemos estar atentos, porque la historia como la astrología se basa en la repetición de ciclos, y tanto la función del historiador como del astrólogo es la prevención.  Hoy he decidido hablar de Saturno en Sagitario y la inmigración, el éxodo sirio, pero, no solo se trata de decir Saturno en Sagitario es el responsable, se trata de saber cómo podemos cada uno contribuir a que esta situación no se salga fuera de control ni termine en un conflicto bélico mundial.


Afuera es un reflejo de adentro, lo que pasa a nivel macro ocurre también a nivel micro, ya te describí el éxodo, el viaje del inmigrante que sale por necesidad y no por placer. Ahora es el momento de hablar desde adentro, de lo que  pasa en nuestro interior. Saturno en Sagitario acorrala nuestras creencias y no solo me refiero a lo religioso, sino a nuestra capacidad de confiar en nuestro potencial para creer y crear, Saturno es y seguirá siendo en cualquier signo por el cual transite, el gran auditor, tendremos que rendirle cuenta de nuestros actos, tendremos que confesarles nuestras faltas y tendremos que buscar la manera de expiarlos, no solo se trata del propósito de enmienda, va más allá, se trata de asumir todas las responsabilidades y los efectos de nuestros actos. Así que el Gran Auditor en Sagitario viene a cuestionarlo todo con una simple pregunta: ¿Realmente somos tan buenos como decimos serlo? Y esto traerá para algunos, noches de insomnio, porque la pregunta es simple, pero, genera otros cuestionamientos como por ejemplo: ¿Por qué pagamos los impuestos, somos entonces buenos ciudadanos? ¿Por qué salgo a trabajar y mantengo mi hogar, ya por eso soy un buen padre o madre? ¿Por qué preparo la cena, eso me hace el marido o esposa ideal? ¿Solo porque medito todos los días o voy a misa ya voy directo al Nirvana o Cielo? Sí, así de tremendo es este Saturno. Saturno en Sagitario es la rectitud real y concreta, a través del sacrificio, de la abstinencia, de las limitaciones para alcanzar un nivel más alto en nuestro proceso evolutivo, Saturno en Sagitario no quiere que especules, quieres que actúes, no quieres que vayas por Tour a Europa y conozcas todas las catedrales, o la India o al Tibet en buscas de gurúes, Saturno en Sagitario, quiere que te detengas, y hagas un viaje interior, y busques  dentro de ti, a tu Gurú interior, que reconectes con tus creencias, pero, las tuyas, no con el dogma, ni con tu tradición familiar o cultural, sino con lo que sabes es lo justo para ti, es lo conveniente para ti, es lo ideal para ti.

Y ¿Cómo relacionamos esto con la migración siria? Lo que pasa adentro pasa afuera, una parte de nosotros sabe que Saturno en Escorpio dinamitó la zona de confort, y que tendremos que ir en búsqueda de la tierra prometida, ya no se trata de huir, huir es una acción inconsciente ante el miedo, ante las responsabilidades, ahora es moverse porque no queda de otra, ser conscientes de la realidad, de nuestro entorno, de nuestro presente. Estamos emigrando dejando atrás todo, y viendo nuevas posibilidades, pero, a la vez estamos inmigrando, estamos yéndonos a nuestro centro, a un refugio, pero, no sabemos en realidad, en que parte de nuestro interior se encuentra, no sabemos si sortearemos peligros, si cruzaremos ríos o más bien áridos desiertos, solo sabemos que hemos de seguir buscando. Cuanto más conscientes seamos de esa necesidad personal, conectaremos también con la necesidad colectiva, el fuego interior se conecta con el fuego colectivo. Si tú lo encuentras, yo lo encuentro, si lo encontramos nosotros, ellos lo encontrarán.  Así que ya sabes cuál es el camino, sálvate tú y todos los demás se salvarán, busca tu verdadero yo, en tu templo interior y no en ninguna arcaica edificación que clama tener las reliquias de algún santo. Si cada uno busca ser bueno, ser mejor cada día, si deja de torturarse con preguntas y se mueve hacia la acción, todo se calmará, porque adentro es afuera, tú y yo somos nosotros, somos ellos.



Así que emigra en búsqueda de tu nuevo yo e inmigra a tu centro y verás como no solo cambiarás tú sino toda la humanidad!

Daniel Bolaños
Astrocoach